martes, 26 de octubre de 2021

▷▷▷¿Por qué aún se sIgue recOrdando a Baruch Spinoza en el siglo XXI?

Baruch Spinoza en el siglo XXI?
“Escupid sobre esta tumba, aquí yace Spinoza”


La filosofía, tal como yo la he entendido y vivido hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y en las altas montañas - búsqueda de todo lo problemático y extraño en el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral. —Friedrich Nietzsche  

 

Spinoza nació el 24 de noviembre de 1632 en Amsterdam. En 1677  pacíficamente muere el 21 de febrero cuando se encontraba solo en su aposento como consecuencia de una larga enfermedad pulmonar que padecía desde su juventud. Después de su muerte, Luis Meyer, doctor de cabecera y amigo íntimo de Spinoza, recogió todos sus manuscritos y se los llevó consigo hacia Amsterdam.


Por su carácter racional

Un poco de su carácter racional, luz que alcanza hasta nuestros días, no vendría mal en absoluto a esta época fetichista e irracional. Cada periodo histórico tiene sus propios problemas y desafíos y se puede decir, sin temor a equivocarse, que Spinoza estuvo a la altura de su época, no se perdió como uno más en el montón; alumbró, no como luciérnaga, sino como un sol en la noche de su tiempo


Si su pensamiento aún resuena en nuestros días es porque era voz plenamente constituida, algo exclusivo de la naturaleza compleja libre o consciencia libre, no era un simple ruido, característico de los objetos.


En este desierto interno, espiritual, y externo, material, en el que el ser humano de este siglo deambula perdido y sin rumbo, que cada día cubre más y más todo vestigio de razón, se torna ineludible escuchar esa voz, —que emerge del ruido óntico, diferenciándose de aquel carente de sentido y razón, para situarse en el espacio y el tiempo ontológicos—, proscrita por el dogmático pero licenciada por los hombres libres y racionales; la voz inconfundible, crítica y racional de ese gran pensador Baruch Spinoza sigue siendo, como en su tiempo, relevante para este siglo.


Y lo es porque si un gran número de individuos decidieran unánimemente adoptar un criterio racional más o menos análogo al suyo—no igual—, ciertamente daría como corolario cosas muy interesantes. 


Su pensamiento es como un manantial, como un oasis, en medio del desierto. El carácter irracional de nuestra época se impone y acalla la tenue voz de la razón. Su carácter racional es algo anhelado por los amantes del conocimiento y la sabiduría, los criterios que sirven de guía para nuestra época son demasiado irracionales y dogmáticos.


Spinoza resulta apreciable para esta época porque fue un hombre, tanto en el orden práctico como teórico, plenamente racional y un individuo racional es siempre digno de ser rememorado en cualquier siglo, pues su biografía puede inspirar a muchos a salir de la estrechez de su mundo. 


Spinoza intentó, casi siempre, justificar de manera racional sus opiniones. No cedió jamás ante la superstición, de ningún modo se dejó persuadir por las elucidaciones mágicas, siempre buscó la dilucidación racional para todo evento, como algo dentro y no fuera de la totalidad.


Quiso explicar la realidad, la totalidad, desde la razón y no desde el mito, jamás se rindió ante la seducción de aquel. Es evidente que una buena dosis de razón no le caería mal a este siglo.


Un filósofo que supo albergar la duda


Fue capaz de dudar y, por lo mismo, de poner en crisis la definición popular, comúnmente aceptada, que de ciertos conceptos se tenía en el siglo XVII. Puso en jaque las teorías y doctrinas de la biblia y la desaforada cantidad de mitos que la pueblan; de ese modo puso el dedo en la llaga del dogma, fue como sal para éste. 


Conceptos como sustancia, Dios, Alma, Mundo y otros fueron puestos en crisis y redefinidos y, en tal sentido, subsumidos en la totalidad de su nuevo sistema.


¿Qué es la substancia para Spinoza?


Es sabido que para Aristóteles era factible y no representaba mayor problema la posibilidad de múltiples sustancias, como primeras o segundas, (aquel no explicó cómo es que éstas eran capaces de interactuar entre sí, eso fue una limitación que Spinoza advirtió), sin embargo, ese no fue el caso de Spinoza, quien sostuvo que sólo era lógica y ontológicamente posible la existencia de una sin más.


¿Qué es, pues, hablando en rigor, la sustancia para Spinoza? A su criterio es lo que existe en sí; la substancia es “en sí y se concibe por sí, esto es, aquello cuyo concepto, para formarse, no precisa del concepto de otra cosa”.


¿Cómo define Spinoza a Dios?


Dado que todo lo que existe en el mundo, es contingente y necesita de algo más para existir, se tiene que asentar por tanto que debe ser Dios esta única sustancia, puesto que sólo Dios es causa sui, a saber, aquello cuya esencia implica la existencia. 


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Spinoza llegó a la conclusión que Dios no puede ser una divinidad personal y así lo enseñó; Dios es el punto de partida de su pensamiento pero lejos está éste del Dios trascendente que, según muchos, creó el tiempo, la materia y el espíritu, sino del Dios que es idéntico al tiempo, la materia y el espíritu.


¿Cuántos atributos posee Dios?


Dios, como el ser absolutamente infinito, debe poseer, por definición, infinitos atributos, pero dada la limitación cognitiva del ser humano le es imposible conocerlos todos en su integridad. No obstante, aquel, en virtud de su entendimiento y razón, está, a pesar de ignorar los demás, en capacidad de conocer dos atributos de Dios: la extensión y el pensamiento.


Es preciso remarcar lo siguiente: el que uno de los atributos de dios, tal como lo sostuvo Spinoza, fuera el pensamiento hubiera sido un poco más tolerable y digerible para un hombre del siglo diecisiete, pero no el hecho que entre uno de sus atributos figurara el de la extensión; esto resultó sumamente problemático, ya que la extensión implica divisibilidad y eso no puede ser así pues es incompatible con el carácter no mudable de Dios, su concepción de Dios escandalizó a casi todos los sectores, especialmente a los más ortodoxos y, por lo mismo, más fanáticos.


¿Por qué Dios es causa necesaria de todo y actúa sin finalidad?


Dios, es por consiguiente, causa necesaria, no libre, de todo. Es necesario señalar que Dios no obra, tal como lo supone el creyente vulgar, por fines. Dios, a pesar del extendido prejuicio religioso que lo considera como causa trascendente y como un principio externo a la naturaleza, debe ser entendido como una causa inmanente, a saber, como inherente y equivalente a su creación.


¿Qué entiende por Modos y mundo Spinoza?


La realidad en su totalidad se compone de sustancia, atributos y modos. Por modos o accidentes Spinoza entiende a las afecciones de la substancia o las propiedades de esta. Estos son estados inestables o pasajeros de la sustancia, es decir, las propiedades inestables de una sustancia, no son constantes. 


Estos dependen de la sustancia y los atributos para existir, no existen en virtud de ellos mismos. Para Spinoza Dios es, pues, la causa naturante (natura naturans) y el mundo es la causa naturada (natura naturata).


¿Cómo soluciona Spinoza el problema de alma y cuerpo?


¿Qué es el cuerpo y el alma para Descartes? El cuerpo es res extensa, es una substancia material, es pura extensión, se compone de propiedades matemáticas y se encuentra bajo el dominio de las leyes mecánicas. El alma es res cogitans, una sustancia pensante de naturaleza inmaterial.


Este problema, que abrió Descartes, se volvió más complejo, pues nunca se aclaró satisfactoriamente; como es que estas dos sustancias tan radicalmente opuestas podían interactuar armoniosamente, cómo es que una sustancia inmaterial podía mover un cuerpo extenso. La supuesta relación entre alma y cuerpo no haya espacio teórico en la razón moderna.



La solución que propuso Malebranche: es que dicha relación no tenía lugar, era solo aparente, a esto se le conoció como el ocasionalismo. Según esta doctrina, es Dios el que causa en el alma una sensación cuando un cuerpo la experimenta, y también es él el que permite el movimiento de un cuerpo si el alma así lo anhela. 


La solución de Leibniz: la armonía preestablecida. Según esta teoría todo deseo del alma y todo movimiento corporal estaban ya prestablecidos desde el principio.


La solución de Spinoza: la doctrina del paralelismo. Según esta doctrina: 

de la sustancia divina en cuanto pensante se siguen todos los modos que tienen que ver con el atributo pensamiento, o sea, todos los espíritus; y de la sustancia divina en cuanto extensa se siguen todos los modos que tienen que ver con el atributo extensión, o sea, todos los cuerpos. Pero se siguen según un orden paralelo: el orden con que de la extensión se siguen los cuerpos es paralelo al orden con que del pensamiento se siguen los espíritus. Un ejemplo: las propiedades del triángulo se siguen de la esencia del triángulo con el mismo orden con el que la idea de las propiedades del triángulo se sigue de la idea de la esencia del triángulo(Rodríguez & Soto Bruna, 2021).

Nuestra época necesita adoptar un carácter racional similar al de Spinoza. Hoy día todos poseen un dispositivo móvil con internet, esto debería ayudar a mejorar la capacidad cognitiva de las personas, pues en Google, por ejemplo, se dispone de todo un universo extenso de información; desde la más vulgar hasta la más académica; un hombre del siglo trece o catorce se estremecería solo con pensar de que en un pequeño móvil se puede guardar tanta y variada información. Sin embargo, el cúmulo de información al que se puede acceder no es aprovechado. 


Eso se puede evidenciar si uno se pasea por las distintas redes sociales: allí abundan opiniones gratuitas, se nota por cómo la gente escribe el poco interés por la lectura y la escritura. 


Nuestra época se caracteriza por una terrible pereza mental y una apatía exagerada por el conocimiento; es la  seguridad dogmática y la irresponsabilidad teórica la que se está imponiendo sistemáticamente. Es sin duda una época paradójica: vivimos en un mundo abstracto y sumamente complejo, pero la superficialidad y la ignorancia afloran cada día más. En la proporción en que se incrementa el conocimiento en la misma medida se incrementa la ignorancia.


El fanatismo religioso, irracional, no ha muerto


Las reflexiones filosóficas de Spinoza a propósito de la religión aún son relevantes para esta época; pues los defectos de ésta siguen tan operantes como cuando Spinoza los desenmascaró valientemente. Hace poco se conoció la noticia de que Hakimi fue decapitada por los Talibanes y estos, sus torturadores, para darle mayor resonancia a tal crueldad e incrementar el terror entre las mujeres más liberales de ese territorio, compartieron las imágenes del asesinato por las distintas redes sociales. Ésta era la Capitana, la líder, de la selección juvenil de voleibol de Afganistán; el grave delito fue el siguiente: practicar deporte. No. No es el siglo diecisiete. Es el siglo veintiuno.


Durante el periodo que los talibanes estuvieron en el poder entre 1996 y 2001, determinaron que las mujeres y a las niñas no podían ir a la escuela. Hoy que han vuelto no parece que el fanatismo de estos dogmáticos haya disminuido en lo más mínimo. Es claro que la religión fanática aún sigue causando daño interno, psicológico, y externo, físico, a la humanidad en especial a las mujeres y a los niños.


El libro fundamental de las religiones que tienen como padre a Abrahán es esencialmente misógino. Estas religiones, guiadas y e inspiradas por este violento libro, han contribuido teórica y prácticamente para hacer de la vida de la mujer, —y prácticamente de todos los seres humanos donde este ha influido—, en este mundo un verdadero infierno. 


Durante siglos, amparándose en la Biblia, la religión judeocristiana, hoy cristianismo, de forma impúdica, todavía lo hace, han justificado toda suerte de crueldades realizadas en contra de las mujeres; eso induce a pensar que quizá los líderes religiosos en el fondo gozan cuando infligen dolor a las mujeres.


Es interesante, y demanda cierto análisis en verdad, el hecho de que 2300 millones de personas, aún con todos los avances de la ciencia y todas las batallas que le ha ganado durante los últimos 500 años al pensamiento religioso, tengan el valor de declararse cristianos. Asimismo resulta extraño como una religión tan completamente alejada de la razón y enemiga de los derechos humanos como es el islam pueda tener 1700 millones de seguidores. Por otro lado, el hinduismo, con sus posturas absurdas respecto de las vacas y las viudas, cuenta con un grupo de más de 1100 millones de fieles. 


Parece ser que la visión dogmática, aunque desarticulada y triturada por la ciencia, sigue dando la batalla y floreciendo en nuestra época. Esto permite advertir algo de manera muy clara: aún hoy sigue, y no se da por vencida, vigorosa la superstición religiosa.


En los últimos años, después del fracaso de las políticas socialistas, la política y la religión, sobre todo en los países más atrasados de Hispanoamérica, aunque nunca ha habido plena separación, (pero también en algunos desarrollados como es el caso de Estados Unidos y Brasil), se están acercando demasiado; existe mucha ingenuidad en materia política. 


Este acercamiento no parece ser una buena idea y menos sabia, pero es el precio que deben pagar algunos pueblos atrasados por no prestar atención a pensadores de esta talla, que sabiamente vieron las consecuencias nefastas que devienen de un matrimonio de esta clase. 


El polémico y autoritario presidente de El Salvador, Bukele, durante casi toda su campaña apeló al nombre de Dios para ganar simpatía entre sus seguidores religiosos, pero durante su gestión se ha vuelto más recurrente; de hecho él junto a sus diputados y ministros han citado la Biblia para justificar la derogación del aborto parcial.


El presidente, dictador para muchos, Daniel Ortega goza de buena relación con los diversos líderes de las Iglesias conservadoras evangélicas. Por lo que se ve en el horizonte, Costa Rica va por el mismo rumbo: intensificar y estrechar las relaciones con las Iglesias conservadoras.


Supera las posturas maniqueas


Según Baruch Spinoza, los conceptos tradicionales de bien y de mal no son más que modos de ver o de pensar las cosas, lo bueno o lo malo no existen como propiedades objetivas de las cosas mismas. Spinoza nota que en ciertos casos lo que representa un bien para alguien, puede resultar en un mal para otro; estas nociones son completamente relativas, los fenómenos o cosas que hoy nos parecen como buenas, con el paso del tiempo pueden llegar a ser consideradas como malas. 


La santidad del cura de Ars, tan a lavada por muchos en su época, puede ser vista hoy por la mayoría, inclusive por los mismos católicos, como algo morboso.


Fue un genio


Spinoza fue un genio. Y los genios se reconocen por las siguientes características.


Ven lo positivo y negativo


Muchas veces lo positivo de una época no es más que el enmascaramiento de lo negativo. El genio es capaz de ver lo negativo y positivo de su tiempo. La grandeza de algunos individuos en el mundo grecolatino era negatividad de los esclavos que estaban determinados a engordar los egos y los lujos de sus señores, lo único que les interesaba era sobrevivir pues si se quejaban, eran azotados o, en peores escenarios, ejecutados.


Durante el periodo del feudalismo, la exuberancia, la positividad, lo aparencial, del señor era la no vida, la negatividad del siervo. No siempre lo que se ve agota la realidad. La verdad que imponía la religión cristiana, derivada del judaísmo, era la no verdad de los librepensadores. Spinoza supo cómo genio que era ver, en un periodo cuando no era fácil disentir con la religión, que sus dogmas fundamentales eran de naturaleza humana y no divina.


Inalienables intelectualmente


Platón fue el maestro de Aristóteles y seguramente fueron buenos amigos, pero cuando el segundo alcanzó el grado máximo de madurez intelectual no dudó  en refutarlo, no se dejó, como lo hacen muchos psudo-estudiantes, alienar; Aristóteles prefirió ser más amigo de la verdad que de su maestro. Mal le hace un estudiante a un maestro cuando no lo refuta o por lo menos no hace un intento. 


Kant subsumió aspectos importantes de la filosofía de David Hume y el empirismo en general, pero no se dejó alienar por aquel, por el contrario, la crítica de la razón pura fue una suerte de respuesta racional a la filosofía de Hume y un intento de síntesis entre el racionalismo y el empirismo. 


Marx fue un gran lector de Hegel y de hecho tomó su método dialéctico, pero desde una perspectiva materialista, para desarrollar sus investigaciones. Pero de esto no se puede seguir que este haya sido una sucursal barata de Hegel, lo criticó duramente. Es evidente que los grandes genios no se dejan alienar por sus maestros.


Viven y sienten profundamente


Los genios viven y sienten de una manera más profunda que los demás, es por eso que son capaces de advertir lo que la mayoría no puede. Son a veces excéntricos. Estos pueden operar desde el sistema o fuera de él. Marx sería un genio antisistema, pero el dueño de la plataforma de Facebook es del sistema. 


Sus vidas como las de cualquier ser humano están constituidas por luces y sombras. Debido a una profunda sensibilidad, el genio ve lo que sus contemporáneos no pueden y ve más allá que ellos. 


Son lúcidos y de ellos siempre se puede aprender algo. De algún modo, las enseñanzas de los genios son perennes, siempre se recuerdan por el legado que dejan. Los genios tarde o temprano se rebelan contra los maestros, la tradición y los pseudos-fundamentos. 


Espinoza se rebeló contra Descartes, Aristóteles y Hobbes. Es preciso decir que la biografía de estos hombres es seductora; es necesario señalar asimismo que los genios son escasos: entre Aristóteles y Descartes hubo un lapso de más de dos mil años.


Enseña a valorar los bienes subjetivos


Para un sujeto materialista el valor que tiene el atesoramiento de los bienes subjetivos y no solos objetivos es fútil. Este tipo de personas solo se mueven por saciar la pasión del cuerpo. La idea de que todo lo que se hace debe tener una finalidad específica es errada. Fue un hombre de una dignidad increíble, dado que atesoró más bienes subjetivos que objetivos era probablemente insobornable.


Fue un hombre modesto


Spinoza venía de una familia con recursos suficientes para no tener que pasar penurias. Pero debido a sus opiniones poco ortodoxas acerca de la religión fue expulsado solemnemente de su sinagoga y, en consecuencia, abandonado por su familia y amigos religiosos. Fue esto lo que lo obligó a ganarse la vida puliendo espejuelos. No se haya rastro de que Spinoza haya sido un avaricioso, aprendió a vivir con lo necesario.


 Esta austeridad se debió, seguramente, al fuerte influjo que tuvo en él el pensamiento estoico. La hacienda de Spinoza era modesta: una cama, unas cuantas mesas de madera, un pequeño equipo de pulir lentes, alrededor de ciento cincuenta libros y también dispuso de un viejo tablero de ajedrez. Los bienes objetivos de Spinoza eran más bien escasos, pero suficientes para él.


El valor de su teoría política y su ética


En lo que atañe al campo de la política, Spinoza sostuvo que si un estado quiere ser verdaderamente exitoso deberá tener como base la razón. Sólo en un estado racional puede objetivarse plenamente la libertad. Hay que tener siempre en mente, que todo lo que no es sustancia es finito y mutable. Por lo tanto, todos los seres humanos ante esa sustancia infinita y de infinitos atributos son iguales. 


Es por ese motivo que la democracia resulta ser la forma de gobierno que más se adecua con la naturaleza. Además, Spinoza se inclinó a favor del republicanismo ya que su juicio la república en todo momento es más deseable que la monarquía, esto porque la primera promueve la libertad y la igualdad mientras que la segunda todo lo contrario. según Spinoza: 


El gran secreto del régimen monárquico y su máximo interés consisten en mantener engañados a los hombres y en disfrazar, bajo el especioso nombre de religión, el miedo con el que se los quiere controlar, a fin de que luchen por su esclavitud, como si se tratara de su salvación, y no consideren una ignominia, sino el máximo honor, dar su sangre y su alma para orgullo de un solo hombre.


Por otro lado, se debe tener una postura realista en lo que respecta a la política. Hay que dejar de idealizar al ser humano; este posee fragilidades y virtudes; es errado esperar de aquel una ilusoria metamorfosis. Existen muchos mitos acerca del ser humano, uno de los más conocidos es el del “hombre nuevo”; este es, la mayor parte de veces, egoísta y actúa por interés propio. En este punto se acerca mucho con la visión de Maquiavelo y Max Weber.


El estado de naturaleza y el derecho natural, este era el estadio previo antes de entrar al formado por la constitución moderna. Consideró, como Hobbes, que el conflicto que existía en dicho estado era irreconciliable. Ese estado estaba regido por el derecho natural. Es decir, a su criterio la naturaleza ha determinado a ciertos sujetos como superiores y estos en un estado natural pueden hacer lo que a ellos les dé la gana. 


¿Por qué es que se debería abandonar el estado de naturaleza? porque en dicho estado el poder y el derecho del ser humano están en constante peligro. Sostuvo, por otro lado, que la base del pacto social depende de su utilidad. Spinoza, aunque algunos creen lo contrario, nunca estuvo a favor de la tiranía; siempre se manifestó partidario de la democracia; consideró que era la mejor forma de gobierno para que los individuos puedan florecer más plenamente.


Para Spinoza es necesario que un estado asegure la tolerancia religiosa. Los conflictos, tan comunes en su época, entre las distintas religiones le repugnaban tal como a Hobbes. El primero creía que la religión debía someterse enteramente al estado, pero Spinoza propone como solución a estos problemas la tolerancia religiosa.


Siempre y cuando una religión no atente contra el bien común debe tener la libertad de proponer su visión acerca del mundo. El estado puede legislar en materia religiosa solo cuando se trata de lo externo al culto, pero no en lo interno. Es decir, el estado no puede cambiar las fórmulas religiosas que recita la gente; no puede cambiar las oraciones o los dogmas que alguna religión profesa. El hombre es dueño de sus propios pensamientos.


Spinoza también prestó atención a la cuestión de la libertad de expresión. Las personas en todo momento deben tener asegurada la libertad no solo de pensar sino que además de decir lo que quieran. No se le debe poner coto a sus opiniones. Toda opinión siempre y cuando sea ilustrada, es decir, que este libre del perjuicio y el sofisma es buena y debe permitirse. 


Pues toda crítica racional contribuye al fortalecimiento de un mejor estado, pues si es censurada provocara la indignación de los hombres racionales y a la postre a la mayoría de los ciudadanos; la crítica infundada trae más mal que bien. Sin embargo hay ciertos límites, llegó a decir que llamar a la masa a la rebelión no era una buena idea inclusive si el gobierno es malo.


Su genuino anhelo por la libertad: ¿Cómo alcanzar la libertad según Spinoza?


Para ser libre es necesario ser racional, pues solo un apersona racional puede ser libre; lo irracional no puede brindar bien alguno sino solo sufrimiento. El conocimiento es indispensable para lograr la libertad, pero si este no está fundado en la razón es inútil y por tanto no puede libertar al hombre y la mujer.


¿Por qué vivió marginado Spinoza?


Porque decidió decir lo que pensaba acerca de los temas teológicos y vivir al margen de toda religión. Un hombre sin religión en la época de Spinoza era considerado como un sujeto inexistente. Se sabe que después que su Sinagoga lo expulsó, prohibiendo a amigos y familiares visitarle, hablarle y acogerle en sus casas, no se volvió a vincular a ninguna otra confesión religiosa.


¿Por qué excomulgaron a Spinoza?


Porque propuso analizar la biblia e interpretarla de manera racional y libre del prejuicio dogmático a los 24 años de edad, aunque aún no había escrito hasta ese momento nada provocador como La ética demostrada según el orden geométrico, este interesante pensador fue expulsado por líderes de su comunidad religiosa debido a su heterodoxia. 


Sostenía que para que la interpretación fuera válida se debía ante todo eliminar los elementos supersticiosos, y salvaguardar las máximas tolerantes, que son lo mejor que tiene; el propósito de reinterpretar ese libro es para quedarse con la esencia de este. Aceptar lo positivo de aquel y criticar lo que no resulte beneficioso.


Según Spinoza "La Escritura suele pintar a Dios a imagen del hombre y atribuirle alma, ánimo, afectos e incluso cuerpo y aliento, a causa de la débil inteligencia del vulgo". No hay duda que Spinoza fue un sujeto muy profundo y que jamás, sin importar lo tentadora que pudiera ser, se dejó seducir por la superficialidad de su época.


¿Quién era ese dios de Spinoza en el que creía Albert Einstein?


El Dios de Spinoza, tal como lo entendía Einstein, era algo de naturaleza amorfa y completamente impersonal; gracias a este dios es que se mantiene en pie el orden del universo y las distintas manifestaciones de belleza en la naturaleza. El científico dijo en una entrevista lo siguiente: "Creo en el Dios de Spinoza. Quien se revela a Sí mismo en las armoniosas leyes del universo, no en un Dios quien se ocupa del destino y el castigo de la humanidad".


¿Por qué era odiado Espinoza?


El rechazo social y sistemático es algo que con frecuencia sufre todo aquel hombre y mujer que, por sus virtudes morales e intelectuales, destaca del resto. El que vive en consonancia con las demandas más profundas de su ser, la angustia lo acompañará, la soledad estará a la orden del día pues no todos tienen el coraje y la determinación suficientes para vivir a la altura de un sujeto honrado con lo real. Por eso prefieren alejarse de él y abandonarlo a su suerte. Pero su fortaleza espiritual e intelectual lo sostendrá ante el abandono.


Spinoza a muy temprana edad estuvo al tanto de que su existencia estaba destinada a ser algo más grande que una mera naturaleza simple: era más que un vegetal. Esto lo obligó a empezar a hacer oír su voz, rompiendo de ese modo la región del silencio adónde los objetos eternamente están confinados a permanecer y descansar, no basta el ruido, es necesaria externar una voz racional que salga de su propio ser que le permita comunicar de manera efectiva las demandas más hondas de su espíritu. 


¿Por qué leer a Spinoza? Porque luchó por objetivar la libertad de pensamiento, el predominio de la razón sobre la irracionalidad y la tolerancia como fórmula privilegiada para una convivencia enteramente pacífica.


La teoría del conocimiento de Spinoza


La teoría del conocimiento fue un ataque directo al pensamiento dogmático religioso. Para Spinoza el conocimiento del que se jacta el religioso es imaginativo, es decir, no es ni racional y menos intuitivo. El conocimiento que le asigna a los profetas es el más bajo en la escala del conocimiento. 


¿Qué es, pues, la imaginación para Spinoza? Es el conocimiento del mundo sensible, es decir, el primer género de conocimiento. ¿Qué entiende por razón Spinoza? A su criterio es el segundo tipo de conocimiento. Que por su rigor y precisión es superior al primero. Sin embargo el más perfecto de todos es el conocimiento intuitivo, que según Spinoza es el tercer modo de conocimiento.


La grandeza de Spinoza reside en su carácter racional, en su capacidad de dudar de las definiciones establecidas y en su genuino deseo de nunca dejarse vencer por la superstición religiosa. Toda cuestión por intrincada que sea, en principio, tiene una explicación racional. 


Es evidente que nadie podría aceptar hoy día sus fundamentos metafísicos ni la terminología de su filosofía pues está desfasada, pero, en todo caso, sus doctrinas son tan bastas  que si se leen con honradez pueden enriquecer nuestro conocimiento y alimentar nuestro espíritu.  


Referencias


Rodríguez, J. y Soto Bruna, M. (2021). HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MODERNA . Juliobeltran.wdfiles.com. Consultado el 26 de octubre de 2021 en http://juliobeltran.wdfiles.com/local--files/cursos:ebooks/Jos%C3%A9%20Luis%20Fern%C3%A1ndez%20&%20Mar%C3%ADa%20Jes%C3 % BAs% 20Soto_Historia% 20de% 20la% 20filosof% C3% ADa% 20moderna.pdf.