lunes, 8 de marzo de 2021

Método Socrático y un bukeliano


Método Socrático y un bukeliano
Bukele se ha vuelto muy famoso con su discurso demagógico.



Hace ya un par de días estuve hablando con una señora sobre la situación política del país, y, en especial, de la debacle que sufrió ARENA y el FMLN a manos del partido de Nayib.



Me manifestó su afinidad política con el actual presidente. Parecía muy emocionada y sobrexcitada por lo ocurrido. Comenzó a decir un montón de cosas, poco sustanciales, a favor del presidente y de su gestión.




Estuve un buen rato escuchándola como pretendiendo que me interesaba lo que decía, la atendí por un largo periodo y después decidí, obedeciendo a ciertas demandas internas, conducirla sin que ella se percatara en un pequeño interrogatorio al estilo de Sócrates, poniendo así en práctica la mayéutica.




La mayéutica

 


Para lograr mi objetivo, que era determinar si su nivel de conciencia era mágico o crítico, le realicé unas ciertas preguntas, las interrogaciones, por supuesto, eran, considerando a la persona que me dirigía, ordinarias y para nada malintencionadas. Las preguntas principales que le realicé fueron las siguientes: ¿Cuántas veces ha votado usted? ¿Quién cree usted que es el verdadero enemigo de nuestro país, a saber, la causa real de la miseria de nuestra gente? y, por último, ¿Sabe usted cuál es el actual presidente de la Asamblea Legislativa?


 


A la primera objeción se limitó a responder que nunca había votado porque no creía en ningún político, todos eran, a su juicio, una sarta de ladrones o como los denominó ella: “Los mismos de siempre”. Su protesta política consistía en no votar, pues era una pérdida de tiempo. Según manifestó “hoy sí existe un gobierno lo suficientemente competente y digno para no avergonzarse en ninguna parte del mundo”; además es “el mejor de Latinoamérica y quizá del mundo”.


 


A la segunda interrogante, manifestó que los responsables directos de toda la indecible desgracia en la que se encuentra y por la que transita nuestro apreciado país son los integrantes de ARENA y del partido FMLN; ambas instituciones, como vampiros sedientos de sangre, han desangrado a nuestro pueblo, han operado activamente para destruir a la sociedad y corromper de manera escandalosa a las instituciones y, en definitiva, sólo han trabajado para beneficiarse a ellos mismos, su familia y amigos. Sin vacilar en ningún momento, responsabilizó al frente y ARENA de casi todos los males del país, inclusive los morales.


 


A la última pregunta me respondió que desconocía quién era el presidente de la Asamblea Legislativa, pero que en todo caso, de algo estaba completamente segura: aquel era alguien del círculo de "los mismos de siempre", por lo mismo no tenía mayor relevancia o trascendencia conocer quién era esa persona. Como estaba segura que Nayib es el político más íntegro del país, no había razón alguna para indagar más acerca del campo político de nuestro país. Para ella, este presidente sí ha demostrado, aunque sus detractores lo nieguen, que es un hombre sumamente honesto y un político exitoso; en fin, un orgullo para el mundo.




El método dialéctico

 


Sin que ella haya notado, yo estaba utilizando el método dialéctico, el socrático, para examinar si sus respuestas eran fundadas o infundadas o, peor aún, meros prejuicios ordinarios.




La Ironía


 Por lo tanto, me fue indispensable pasar al segundo momento del método socrático, por supuesto, me refiero a la ironía.




Le pregunté si, considerando todos los fuertes indicios de corrupción y la duda de que se cierne sobre su espíritu democrático, estaba segura si su conocimiento sobre el presidente era genuino o alterado como consecuencia de la poderosa campaña que ha montado para promocionar, fortalecer y acrecentar la fama de su figura. Además, le pregunté si conocimiento del mundo político de nuestro país era suficiente para sostener sus afirmaciones.




Reconoció su raquítico conocimiento del acontecer político del país, pero que lo que sabía y lo que el presidente le había hecho ver le resultaba suficiente para poder sostener sus afirmaciones, evidentemente gratuitas. Según su perspectiva, todos los comentarios en contra del presidente son mal intencionados y de naturaleza repugnante.


 


Esta señora, está totalmente persuadida de que todo político que forma parte de ARENA o el frente son malos; los únicos buenos  son los que apoyan al presidente, es decir, basta con secundar al actual mandatario, el pasado de algún funcionario como el caso de Walter no importa, él ya se rescató apuntalando el proyecto ganador de Bukele.




El dogmatismo político

 


Uno se pregunta cómo es posible que una opinión se llegue a dogmatizar de esa manera y que el solo hecho de contradecirla bastaría para ganarse una enemistad, cuestionar el desempeño del presidente en un futuro se puede convertir en algo prohibido.




La duda


 


Por último le pregunté si sobre su opinión se cernía algún tipo de duda. Firmemente me contestó que no. La idea de que el actual presidente es buenos y honesto se ha llegado a creer con tanta firmeza y a defender con tanta tenacidad que es casi imposible hacer caer y entrar en razón a una persona que ha decidido suscribir con tal fantasía.



Conclusiones

 


Resulta trágico, pero el caso de esa señora es el de miles de salvadoreños que votaron por el actual presidente. Lo que los ha motivado a realizar tal acción no es el hecho de que el presidente se haya portado mal o bien; es la idea que se ha vendido de que es bueno y el más exitoso presidente del mundo lo que ha llevado a muchos incautos a rendirle casi honor.


 


El nivel de inconciencia sobre la realidad política de nuestro país es espantosa. Personas que nunca habían emitido el voto, hoy opinan sobre política, se sienten analistas políticos. Y sus opiniones son esgrimidas con una seguridad mancilladora, creen que sus análisis son absolutos. Pero ese nivel de inconciencia en el que está nuestra gente es algo sumamente beneficioso para él y sus nuevos secuaces.


 


Éste presidente ha demostrado que antes de ejecutar políticas éticas y morales es preferible montar una propaganda de logotipos, lo que le permitirá asegurar su futuro político. Ha quedado confirmado que una buena propaganda y un discurso extremadamente demagógico trae mejores beneficios y consecuencias para el futuro de un político que su recto operar.


 


Ese vidente que la ignorancia, la pobreza, la falta de educación y muchas otras privaciones son cosas muy comunes en nuestra sociedad y que esa misma carencia de bienes materiales y espirituales es algo que beneficia a un político demagógico, populista y oportunista como Bukele, es una campiña fructífera para sus heliogábalos fines.


 


De esta gente pobre y miserable, porque vivimos en democracia, depende el futuro político de nuestro país, Nayib Bukele, en mi opinión, me resulta desagradable por muchas razones que no pretendo detallar aquí; pero me parece repugnante que un presidente se aproveche de una manera tan baja de esa miseria objetiva y subjetiva para hacer realidad su deshonesto sueño político.


 


 La inconciencia política es la condición de posibilidad para el futuro de NI, a medida aumente la consciencia crítica y disminuya la falsa, la mágica, empezará a disminuir su popularidad, pero el presidente hará todo lo posible para que tal cosa no vaya ocurrir pronto.