jueves, 29 de octubre de 2020

La prensa Tradicional

Bethy Arana escribe sandeces
Imagen de Bill Kasman en Pixabay 

Crítica a este articulo: https://diarioelsalvador.com/el-rol-de-la-prensa-de-el-salvador-en-la-actualidad/5810/?fbclid=IwAR1jcfgCJ2AXl3vjh6V33EYfvmOpHAPs6wrk7qyIcR9SmRuZ91pk8InuEUY


En esta reflexión parto del siguiente principio: no todo lo que dicen los periódicos es absolutamente falso o definitivamente verdadero, la verdad se alcanza a través de una inferencia. Aceptaría este shallow artículo si sólo fuera eso; no es la superficialidad la que fustigo, eso es bastante común en muchos abogados, no en todos ciertamente pues conozco a otros muy competentes, es la mala intención y la vulgaridad a la hora de exponer los argumentos lo que me detona.


El poder según Max Weber  por Víctor Salmerón

Según nuestra articulista, ha habido una monopolización que impide el crecimiento y la aceptación de otros periódicos más objetivos. La era digital ha posibilitado que la información se divulgue en diversas plataformas virtuales, pero no todos pueden acceder a dicha información por falta de internet. Y, si bien se prolifera, no es confiable porque se da en demasía las famosas noticias falsas o “fake news”. Supongo que los únicos que publican “fake news” son las plataformas digitales que desenmascaran el discurso populista y mediocre del presidente más fresco —sí, y muy fresco— de la historia, las plataformas del gobierno cuya información es siempre objetiva y excesivamente íntegra no pueden figurar en su crítica, por supuesto, hay que cuidar el espacio, sino tendrá que buscar otra plataforma para opinar siguiendo las demandas más profundas de su consciencia.


A su juicio “la prensa escrita tradicional se ha vuelto poco respetada, ya que publica verdades a medias para conveniencia de los intereses que representa”, ésta representa a las agendas de poderes fácticos y a los grupos que se benefician de la corrupción, la manipulación política, social y económica. En el seno de ésta prensa maldita y mentirosa se “generan casos de calumnias, difamaciones y hasta injurias contra personajes de la vida política y pública en funciones del Estado”, pero “carecen de imparcialidad”, cosa en abundancia en las fuentes diáfanas y puras de la actual administración; el principio básico del periodismo, la imparcialidad, lo viola constantemente la decrépita y mal intencionada prensa tradicional, pero no la del gobierno, ni el periódico en el que ella escribe semejantes frivolidades. Claro, es ésta prensa corrupta y mal intencionada, parte de los mil veces malditos, la que inventó “la problemática suscitada por los 30 millones donados por el gobierno mexicano para desarrollar y potencializar el programa “Sembrando Vida” y el tan desgastado caso del viaje en avión privado de Osiris Luna”. Además, “existen 18 posibles casos más de corrupción, formando un total de 20 casos”; como es de irresponsable esta prensa, cuantas calumnias infundadas se inventan en contra del purísimo Bukele. La prensa tradicional se inventó formal y materialmente la información sobre estos casos de evidente corrupción con el único fin de desacreditar y mancillar la inmaculada pureza de la actual administración. Toda la información sobre “el puente María Chichilco, catalogado por muchos como una pasarela, y que, a pesar de ser una obra tan neófita, presenta serios daños y desgastes considerables”, es una vil mentira, que dios los perdone, a los integrantes de esta prensa mentirosa. Que “la mentira más compulsiva, el fetichismo más descarnado, la corrupción más aberrante y el oportunismo más cobarde sean los mojones principales en los que descansa la actual administración de Bukele” es también una invención canalla de la prensa tradicional. Pobrecito Bukele, no cuenta con medios para que lo defiendan.

 

Una reflexión genérica sobre el COVID-19 by Víctor Salmerón on abril 16, 2020 in Covid19, reflexión

Debido a la falta de honradez por parte de la prensa tradicional a la hora de informar a la población, existe una desfiguración de la realidad en sus aspectos más objetivos, mas los únicos que se prestan a desfigurar la realidad en sus aspectos más objetivos son los medios afines a los mismos de siempre, no la prensa afín al gobierno. La prensa tradicional, según esta buena señora, se convierte en un medio de control social, y la pobre gente está totalmente alienada por aquella, pero como su información sobre los actos de corrupción de Bukele y sus ministros es falaz, no se logra probar la culpabilidad de éstos en las instituciones competentes, son meras cortinas de humo que impiden ver las cosas que realmente importan en el país. Las cosas buenas que hace el gobierno, que solo pueden ver sus seguidores y unos cuantos ex-guerrilleros resentidos.

 

Por esa razón, nuestra buena señora del gobierno, llega a la brillantísima y agudísima conclusión de que es preciso que “existan medios informativos objetivos, independientes e imparciales –como el diario El Salvador en el que ella escribe, claro— para erradicar la manipulación de la realidad”. «Nuestro pueblo —nos dice— tiene derecho a saber la verdad» Esa es exclusiva del diario El salvador, eso no lo dice explícitamente, pero en realidad lo que quiere dar a entender es que solo ese periódico posee toda la verdad, creí que era Walter Araujo el único dueño de ella, bueno ahora le aflora competencia al paso.


Sabe señora, soy honesto: me convenció. Creo que leeré más a menudo el diario El Salvador porque es el único medio informativo independiente, objetivo e imparcial en nuestro país.